Planificación de tu futuro académico. ¿Es rentable endeudarse para poder estudiar? | Loansmart.es

Planificación de tu futuro académico. ¿Es rentable endeudarse para poder estudiar?

Son muchos los jóvenes que no pueden permitirse una carrera y muchos de ellos los que harían lo que fuera con tal de conseguir la profesión de sus sueños. Y es cuando empiezan a pensar en tomar un préstamo para pagarse los estudios.

 

¿Merece la pena el riesgo de endeudarse?

Endeudarse no es malo, siempre y cuando se tenga en mente una meta clara.  Existen varios tipos de préstamos ajustados para estudiantes, pero se han de solicitar únicamente cuando se tenga claro que el objetivo es terminar los estudios y ver el préstamo como una inversión de futuro. Nunca se debe pedir ningún tipo de préstamo por un impulso consumista, que nos lleva a comprar cosas sin reflexionar. Se deben contemplar los préstamos como recursos para alcanzar lo que tanto deseamos o para solventar estados de necesidad económica.

Hay que tener en cuenta que el préstamo en sí no solamente es un puerta que accede a los deseados estudios si no una responsabilidad personal. En un punto dado, habrá que devolver cada céntimo prestado por parte de la entidad y la omisión de este pudiera suponer mayores costes que los pactados inicialmente. No solamente se devolverá el total montante entregado si no también una serie de intereses y comisiones. Por eso es importante entender que una vez aceptado el contrato, habrá que cumplir todas y cada una de las exigencias expuestas. Se recomienda reflexionar e informarse acerca de los préstamos que se ofrecen, compararlos entre ellos utilizando nuestras herramientas y aceptar únicamente el que más se ajuste a las necesidades.

 

Invertir en el futuro profesional de uno siempre es una buena idea. A la hora de ser contratado en el futuro, correrán mayor fortuna aquellos que hayan decidido utilizar su tiempo y su dinero en formarse acorde a los trabajos que tengan planeado buscar. Muchas empresas excluyen la mayoría de los perfiles profesionales que no demuestren capacidad y conocimiento, y no dudaran en denegar la posibilidad de trabajar a las personas que no hayan obtenido una carrera universitaria y se hayan formado acorde a sus principios.  Esto no quiere decir que no se pueda encontrar un trabajo el día de mañana, pero la gran mayoría de los empleadores pagarán acorde a la formación adquirida. Inicialmente, un nuevo graduado, tardará varios meses en conseguir un sueldo ajustado a su carrera, pero a medida que se van cumpliendo años en un mismo puesto de trabajo, la experiencia adquirida logrará que el sueldo obtenido sea mayor. Será entonces cuando el esfuerzo y los préstamos adquiridos acaben siendo rentables y se conviertan en la mejor decisión tomada.

 

No es un debate aislado el hecho de que muchos mercados son cerrados a aquellos que no muestran un perfil cualificado, pero también existe la siguiente realidad: muchas empresas no desean que sus trabajadores crezcan. Ya sea bien porque ahorrar en gastos o por el mero hecho de que es más fácil contratar recién licenciados.

Esto nunca debe de parar a uno en lograr sus sueños y dedicarse de lleno a su vocación. El mundo laboral siempre tendrá sus pros y sus contras, pero es ello lo que impulsa a miles de personas a luchar por lo que creen.  Entonces, ¿es demasiado el riesgo de endeudarse? Definitivamente, no.

 

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